El Arte Paleocristiano y Bizantino tiene rasgos comunes, como son:
la preocupación por expresar ideas -generalmente de carácter religioso- al margen de la captación de la belleza o de la plasmación de la Naturaleza en todas sus formas (en consecuencia es un tipo de arte antinaturalista).
cierto desinterés por las formas adquiriendo un enfoque simbólico, lo cual será una constante durante el medievo hasta casi la época del Renacimiento y
la utilización de la imagen en un doble sentido, como medio para hacer llegar una serie de mensajes religiosos o morales a las personas que no sabían leer o escribir, y como un vehículo de adoración a Dios, la Virgen, los santos, etc.
Con esto, os dejo el material de aula, con el caso concreto de la Iglesia de Santa Sofía (Estambul, Turquía).
Este vídeo os permite ver cómo se trabaja sobre tabla entelada y preparación de imprimación para técnica al temple. Aunque es un poco largo, creo que os va a interesar.
Hasta cierto punto puede pensarse que el arte de Roma es una imitación y ampliación del arte griego, y por supuesto del arte etrusco, pero el espíritu que animó a los artistas romanos es totalmente diferente de aquellos. La Roma conquistadora y urbanista trató de unir al sentido estético griego, el carácter utilitario y funcional que sus obras requerían.
Desde el punto de vista cronológico, el arte romano se desarrolló con bastante homogeneidad y autonomía desde el siglo III a.C. hasta el siglo V de nuestra Era. Siguiendo las etapas que su devenir histórico marca, destacan al menos la República, hasta el año 27 a. C., y el Imperio, que se extendió desde los tiempos de Augusto hasta la caída de Roma en manos de los bárbaros en el año 476 después de C.
Os dejo el material trabajado en clase en varias entregas: